Miguel Gómez - Jose QueSoyYo - Grada Mágica

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LA ENTREVISTA QUE YO HARÍA A MIGUEL GÓMEZ

Es junio de 2018 y me encuentro mirando la pantalla del ordenador sin ver nada. Estoy pensando en las manos de Miguel Gómez durante los pases finales de sus “Momentos Especiales”. Me abruma tan sólo pensar en la suavidad y naturalidad tan brutales que acompañan cada movimiento.

Miguel es uno de aquellos genios que explotaron en los 80 y que han encontrado su propio camino. Que nos ilumina con su forma de hacer y, sobre todo, de interpretar la Magia. Y cuando hablo de interpretación, me refiero en este caso a la lectura que hace de la Magia como Arte.

Me encantaría escuchar las voces de su cerebro para entender la Esencia de su Cartomagia para llegar a ese “Placer de la Magia” que dirige su vida.

Como no puedo meterme en su cerebro, lo mejor que se me ocurre es hacerle una entrevista. Una entrevista con mucha intención, para llegar al corazón del Genio que es Miguel Gómez.

Al pensar en ello me doy cuenta de que es probable que haga preguntas que no sean las típicas, y que tengo que hacerlas con cuidado para hablar de secretos sin desvelarlos, pues me gustaría que tanto profanos en Magia como magos puedan disfrutar de su filosofía mágica.

Me entran dudas. Pienso y retrocedo. Pero al final me animo, escribo unas líneas y se las envío a Miguel. Comienza así un vaivén de preguntas y respuestas en un viaje maravilloso. A continuación, podéis leer el resultado.

Aunque antes...

Gracias, Miguel.

Por tu trabajo, por tu persona y por tu Magia.
magia de cerca en madrid - entrevista de Jose QueSoyYo - miguel gomez
Hace bastantes años (quizá 10 o 15), tuve la suerte de sentarme entre el público en los inicios de su Antología de la Cartomagia Española. Tras una sesión impecable, me sentía totalmente abrumado.

A la salida, durante mi conversación con él, le pregunto: Oye Miguel, y después de todos los juegos que has hecho antes de llegar al número de San Sebastián (que para mí era como el Everest), ¿cómo sacas fuerzas para hacer todo eso? Miguel me mira extrañado y me explica que no tiene que motivarse ni nada de eso porque, simplemente, le encanta. De hecho, está deseando que llegue ese momento del show para hacerlo, para disfrutarlo.

Fue toda una lección de pasión por su arte. Miguel estaba (y está) muy por encima de sus técnicas. Estaba disfrutando la Cartomagia en su forma última al compartirla con el público. ¿Es así Miguel?

La Antología de la Cartomagia Española es una forma de mostrar algo que llevas dentro muchos años y que sabes que es grandioso (nuestra Cartomagia). Pero el público, que está tan cerca, ni lo sabe ni lo sospecha. Se lo está perdiendo y yo tengo parte de culpa.  Hay cosas que uno está obligado a compartir con los demás. Además, la obra mágica en toda su plenitud, surge en el momento del acto mágico en directo.

Esa necesidad de compartir está por encima de las dificultades, el tiempo y el trabajo.  Por eso, una vez compuesta la Antología, revisada (estado en el que permanece siempre) y corregida, el disfrute sólo es pleno en cada ejecución.  Y cuando llega el número de San Sebastián, disfruto tanto de todo el trabajo mostrado durante el show que, cuando me despido del público,  estoy siempre absolutamente emocionado. Y el tiempo se para. Y tengo la sensación de que ya he cumplido, me quedo vacío y feliz.  Ya está hecho. Pienso que no hace falta más. Mágicamente hablando, ya podría morir tranquilo. El boca a boca está encendido, la gente ya lo puede contar.

Pero a las pocas horas, a los pocos días, me vuelve la necesidad de volver hacer el show. Quizás por  placer o quizás porque lo que veo no me deja del todo tranquilo.

Al hilo de lo anterior, hablemos del público en el acto mágico. Ahora que tienes la oportunidad de tener una sala propia para probar y explorar, cuéntanos qué has descubierto sobre el público en Magia. Cuéntanos qué busca, qué quiere, qué necesita. ¿Cómo crees que vive el ver a un cartomago?

El público que llega a Grada Mágica ve la sala y nota algo especial. El público entra con curiosidad al teatro: quiere entretenerse, pero creo que en el fondo busca la Magia. De lo contrario, no vendría. No saben muy bien cómo es, pero la busca seguro. En la Sesión VIP en la que estoy probando parte de lo que será mi nuevo espectáculo, “Buscando un DESEO”, les invito a que la sientan. Que no se asusten.

Creo que el hecho de ser un cartomago lo viven y disfrutan desde mi entusiasmo con la baraja como instrumento. No sé si tienen algún concepto previo sobre el cartomago, pero yo muestro lo que hago sin pensar demasiado en sus creencias previas sobre la cartomagia.

Me ha pasado en ocasiones, que personas que habían visto mucha cartomagia y a priori no les entusiasmaba, después de ver el show acaban fascinados con ella. Creo que ese entusiasmo personal por la baraja, les llega.

En uno de los Memoriales Ascanio donde yo pertenecía a la junta directiva, invitamos a Miguel como artista. En una de las pausas estaba preparándose y fui a verle con una botella de agua para su intervención. Miguel estaba “calentando” para hacer el rito de iniciación, haciendo su mezcla faro en mesa con otra baraja que no era la que iba a usar. La que usa en el directo la desprecinta ante los espectadores. Le pregunté por qué asumir el riesgo de encontrarse una baraja mal cortada. Me preguntaba por qué no la abría y la miraba antes de salir para asegurarse de que no tenía defecto.

Me miró con interés, como el que mira a alguien que necesita una explicación de peso. Me habló de la esencia del Rito de Iniciación y de Luis García. Si abre una baraja y la prueba, ya es otra cosa. Háblanos de ello Miguel.

Bueno esto es una decisión personal que tiene que ver con lo que yo entiendo como la sinceridad en el arte.  Esta joya de Luis García, en mi interpretación,  tiene mucho que ver con la virginidad de la baraja. Esa sensación de abrir una baraja nueva por primera vez es algo emocionante para mí: no tengo claro qué baraja voy a encontrar y eso me fascina y me mantiene en una tensión real, porque de ello depende el espectáculo y saca lo mejor de mí.

Además, me ayuda a la interpretación del Rito. Para mí cada baraja Fournier 505 roja que abro es distinta, no sé por qué. Si supiera de antemano qué baraja me voy a encontrar, no sentiría lo mismo durante la rutina. Es un riesgo asumible que compensa con creces por su autenticidad artística y mágica.

Hablemos de Magia de cerca. Hay cosas que ya se han dicho mucho: Que si lo están tocando, que si todo es más fuerte...

Pero hablemos de verdad. No toda la Magia de cerca es fuerte. No toda la Magia de cerca se puede tocar. ¿No estaremos confundiendo la proximidad con otra cosa? Quiero decir, ¿no habrá otros elementos que eleven la potencia de la Magia de cerca y que no están bien identificados? ¿Quizá autenticidad, como comentabas al principio?

Evidentemente no toda la magia de cerca es fuerte. El tocar no hace la magia más fuerte. La proximidad te hace partícipe de lo que sucede. En mi opinión, la magia, y en especial la de cerca, es una gran desconocida para el público. El espectador se acerca a la magia con la idea de que descubrir el secreto es su único papel como espectador, y eso establece una gran desconfianza ante lo que ve, más aún si es de lejos o por televisión.

Quizás por eso la proximidad le otorga un papel más intenso en este sentido. Pero creo que es un error, fomentado por los propios magos, con sus presentaciones orientadas en exceso a retar al público, o a distraerle demasiado haciéndole reír, como prioridad, pasando lo imposible, en este caso, a un plano secundario.

Yo creo que la magia es algo auténtico. Existe y, como tal, me la planteo.

En el cine o en el teatro, el espectador contempla y se emociona desde su butaca, y ese es exactamente su papel ante una buena obra.

magia de cerca en madrid - entrevista de Jose QueSoyYo - miguel gomez
Sin embargo, en el caso de la magia, debe ser algo más. En mi opinión, el espectador debe ser parte integrada en el acto mágico, y no sólo saliendo a ayudar de forma activa al mago. El espectador desde su butaca debe tener claro su papel y, desde esa posición, vivir la magia con el mago. Digamos que aquello de que "el mago es un actor que representa el papel de mago”, para mí no es un definición completa. Yo diría que “el Acto Mágico es una obra realizada por el mago y su público”. De esta forma estamos ante algo auténtico y, desde allí, ambos vivimos el imposible.

Quizás es por eso por lo que la magia de cerca tiene una potencia especial, porque aunque sea de forma involuntaria y no pretendida, los espectadores que tocan, firman cartas y demás, de alguna manera reciben un papel, aunque sea muy simple, en el acto mágico.

El objetivo debería ser que todo el público asistente  tenga un papel claro en el acto mágico. El espectador, igual que el mago, debe desear que surja la magia, sea de cerca o sea en un gran teatro, para así conseguir la vivencia del imposible como algo real.

Por eso la magia es tan difícil, porque, entre otras cosas, el espectador no sabe muy bien cuál es su papel cuando acude a un acto mágico. Los buenos magos y el tiempo, irán cambiando estas cosas.

Respecto a la autenticidad, para mí es básico que un artista, y en particular un mago, sea auténtico, que sea de verdad. ¿Cómo pega esto con que todo sea de mentira, todo una ilusión?

Está en parte contestado en la respuesta anterior. El Arte no es mentira, y por tanto, la Magia tampoco. La mentira se establece cuando el espectador cree que lo que ve es falso. De ahí nuestro dificilísimo trabajo para que cuando el espectador se integre en el acto mágico, no haya nada que le saque de su papel de vivir un mágico y fascinante imposible. La ascaniana “Atmosfera Mágica” nunca se debe romper.

La trampa o la mentira en el arte, no existe.

magia de cerca en madrid - entrevista de Jose QueSoyYo - miguel gomez
Estoy con Miguel Gómez, así que tenemos que hablar de técnica, de ensayo, de esfuerzo y constancia. Las horas de dedicación de cualquier músico a su instrumento dejarían en ridículo a la gran mayoría de los magos.

Miguel supera toda esa parte técnica con una motivación que viene de su forma de sentir la Magia. ¿Qué sientes cuando exploras, cuando buscas, cuando pruebas? Cualquiera podría pensar que con todo lo que has visto y conoces, las técnicas te aburren, pero no es así, es todo lo contrario. Siempre más y más motivado. Cada vez que charlamos tienes una idea nueva, o una modificación de una técnica. ¿Cómo vives todo ese trabajo?

El estudio, ensayo y trabajo de la técnica (manipulativa, psicológica, expresión, voz, etc.) siempre es algo inacabado. Siempre hay algo nuevo que aprender o algo que perfeccionar. El objetivo es que cada técnica desaparezca y se convierta en parte de ti.  Además, nosotros vamos cambiando, la sociedad también y todo influye en la técnica y en la psicología, y por tanto siempre está en evolución.

Me encanta indagar en todos los aspectos de la técnica, sus variantes, sus ritmos, sus utilidades mágicas, sus límites, sus peculiaridades. Y de esta manera, cuando surge la idea mágica, tengo más soluciones a mano.
En mi caso, no sé si dedico más o menos horas que un músico, pero desde luego el ensayo es continuo.  No me puede aburrir porque amo la magia, y la técnica es algo inseparable en el arte.

Cuando ensayo siento un gran placer. Un pequeño avance de repente me abre un montón de puertas para la magia. Además, te permite crear. El buscar los límites de la técnica es un proceso que fomenta la creación. Repentinamente tienes un material que te permite expresar algo de otra manera o algo nuevo.

La técnica es algo que no se puede separar del arte. Cada uno, siempre conociendo sus limitaciones, debe explorarla y disfrutar con los descubrimientos que supone el ensayo.

Me gusta decir que “obcecarse por la técnica te aleja de la Magia, ignorarla te aleja del Arte. Por eso sueño ensayando y me duelen las manos de soñar tanto”.

Saltarse la raya”. Esto es una broma que tenemos entre nosotros. Cuando hacemos uso de un secreto que se aleja mucho de la esencia de la Magia, decimos que el mago en cuestión se ha saltado la raya, como intentando hacer ver que hay una línea que no debe traspasarse. Yo soy bastante truquero, me gustan las truculencias en todos los materiales y disfruto con ello. Una noche, de paseo en un congreso (no recuerdo bien si en Vitoria) íbamos haciendo bromas sobre saltarse la raya. Yo comenté algo del tipo: “Miguel, no me vas a volver a hablar por saltarme tanto la raya” y él me contestó “bueno, piensa que, de los que se saltan la raya, tú eres el mejor” (y carcajada posterior de todo el grupo).

¿Cómo pega la técnica cartomágica con otros métodos? ¿Dónde está la raya? ¿Dónde la pureza, la esencia? ¿Qué opinas de la expresión de Juan Tamariz de "si la baraja es como el piano, la biselada es como el organillo"? Tiene su arte pero, ¿lo consideras menor?

Voy a ver si soy capaz de afinar el significado de “saltarse la raya”. Es algo que yo percibo y es difícil de explicar. Tiene que ver con el Arte y con la importancia que yo le doy al método en el arte. Ojo, que la consideración de la Magia como Arte es algo que ya dirá la historia y las futuras generaciones, pero cuando actúo, me gusta pensar que sí lo es. Cuando se dice que "en Magia lo importante es el efecto y no el método”, estamos simplificando demasiado. Todo es importante, incluido el método. El método es una decisión del actuante, es algo personal, nunca debe ser impuesto por nada ni nadie. Ni siquiera por el efecto, es decir, el efecto no te puede obligar a un método.  

Digamos por tanto que “saltarse la raya” es cuando no veo Arte.  Cuando no me llega la Magia de forma artística. Y para mí ahí está la pureza, en la utilización del instrumento en toda su plenitud. Pero no hay que cerrarse. Todos los métodos que crean nuevas expresiones de arte me parecen válidos y, sean o no “técnicos”, me parecen maravillosos.  Y como el método es decisión del artista, entiendo que cada uno debe establecer su raya.

Pero "saltarse la raya" es caer en la pereza, en la solución no meditada. En la simple copia, en hacer las cosas al “tun-tun”, sin saber por qué hago así las cosas.

Sobre la expresión que comentas de Tamariz, yo entiendo que el organillo tiene su arte cuando expresas cosas que sólo con el organillo puedes hacer. Y eso no es menor, claro.

Las risas. Quien conoce a Miguel en distancias cortas, sabe que la risa de Miguel es inconfundible. Esa risilla aguda que suelta por lo bajo cuando algo le hace gracia. Cuando ve un espectador que brilla más que el mago, por ejemplo. Esa risilla a veces malévola, pero siempre cariñosa.

Miguel, ¿cómo de feliz te hace todo esto de la Magia?

Me hace enormemente feliz. Es una pasión que puedo compartir con los demás. Con familia, amigos y público. Y además, con la vida. Buscar la versión mágica de la vida es fascinante. Me lo tomo como una obligación. Hay una parte mágica en la vida que debemos mostrar. La hubo, la hay y la habrá siempre. Y soy afortunado de ser parte de este colectivo que se encarga de hacer feliz a la gente con la magia.

magia de cerca en madrid - entrevista de Jose QueSoyYo - miguel gomez
El legado. Las futuras generaciones. ¿Cómo ves la evolución de la magia de cerca? ¿Auge? ¿Decadencia?

La Cartomagia que está triunfando a día de hoy en el mundo no es la que hemos aprendido. Es una cartomagia sin profundidad, muy efectista y, desde luego, saltándose la raya. ¿Qué ves en todo esto? Y no me refiero al marketing y al show que hay alrededor de esto, me refiero a dónde queda la esencia de la Cartomagia y qué influencia puede tener esto en su futuro.

Bueno, los tiempos cambian y los nuevos medios producen cambios muy bruscos y rápidos que quizás no me da tiempo a analizar en profundidad. Ahora uno no se puede fiar ni de las noticias, que antes era algo sagrado. Por tanto, toda esta nueva magia o cartomagia surge en este mundillo de lo dudoso o muy falseado. Se venden las expectativas por encima del producto, que ya da un poco igual. En estos casos es cuando me da pena ver con qué facilidad se salta la raya.

Pero miro expectante, me gusta ver los nuevos retos y ver los límites de la imaginación para construir Magia con independencia de los medios, aunque la realidad es que generalmente hay muy poco que merezca la pena artísticamente. Al final hay que tomárselo como una vía de evolución del arte, una forma de investigación, pero, de momento, no como un nuevo camino.

Creo que lo más importante es tener una base sólida de la Magia y, desde ahí, ver y mirar las nuevas evoluciones. Por ahí, quizás, sí haya un bonito futuro.

En una cena en una terraza madrileña, estábamos hablando de versiones. A los magos nos gusta mucho esto. Cada uno cuenta cómo resuelve los problemas a su estilo. Es muy interesante.
Miguel dice que está trabajando una versión de las cartas a través de la manga. Yo decido pinchar un poco para reírnos, como hacemos siempre, y le digo: "¿Vas a hacer esa mierda de las cartas en el hombro?" (mientras gesticulo debajo de mi jersey).

Miguel se pone totalmente serio, como diciéndome: no blasfemes, ignorante (risas). Y, además, se pone a él mismo un reto en plan: "Venga, lo voy a preparar y te vas a enterar”. Y a continuación rompe a reír.

Confía en el poder de la Cartomagia hasta sus últimas consecuencias. Siempre con alegría y motivación. Nunca va a descartar un efecto porque tenga puntos flojos, sino que lo va a trabajar y mejorar. No voy a la perseverancia, que la tiene. Voy a la admiración por la Magia. Le anima y le motiva a un nivel extraordinario. Cuéntanos, Miguel.

Tengo mucha fe en los clásicos y mucha fe en los maestros. Hay gente que opina que el Agua y Aceite no es un gran efecto. Al final, la Magia depende de otras cosas. Y me gusta buscar la Magia en los juegos, sobre todo en los clásicos. Una vez descubierta la Magia, ya estoy deseando ver la forma de contárselo al público. Pero claro, a veces cuesta años. Otras abandonas y luego retomas, pero casi siempre se acaba encontrando. Recuerdo, hace muchos años, mostré a Arturo de Ascanio mi versión de As Padre, que le encantó como experto que era. Sin embargo, he tardado muchos años en mostrarla al público porque yo sentía que todavía no había encontrado la Magia en ese efecto. De repente, un día surgió y entonces pude mostrar al público esa maravilla de la Cartomagia.

Decía mi padre que agua puedes encontrar en cualquier sitio, sólo depende de la profundidad a la que tienes que cavar el pozo.  

Miguel también nos presiona a los que nos tiene cariño para que saquemos lo mejor de nosotros (es una de las cosas que le hacen un Maestro). Un día me quejaba de la dificultad de una rutina donde hacía varias mezclas faro y él la definió como La Faro Automática (y más risas claro).

Esto me recuerda su trabajo sobre la mezcla Faro en mesa. Aún recuerdo a Bill Kalush en casa de Luis Piedrahíta grabando a Miguel desde todos los ángulos posibles, totalmente asombrado.

Miguel, ¿qué te empuja a hacer la Faro en mesa, qué te mueve? ¿Cómo lo abordas y qué vas buscando?

Pues me mueve la autenticidad del Arte. Yo vi a Gabriel Moreno hacer la Faro en mesa un montón de veces. Me encantaba verlo pero nunca me puse a ello. Quizás porque tenía otras muchísimas cosas que ensayar, o quizás, por ese respeto que uno tiene hacia un colega que hace algo y que lo muestra y lo disfruta. ¿Por qué hacer yo lo mismo?, ¡con la de cosas que hay para hacer y ensayar!

Pero de repente surge la idea de hacer la Antología y elijo incluir el Rito de Luis García y, claro, ahí está Gabriel Moreno, que pertenece a ese momento de mi vida y ese momento histórico.  Y es mi forma de incluir a Gabriel en la Antología, en la vida interior de este espectáculo, como a otra mucha gente, que no se nombran pero están para mí, y que me emocionan de la misma manera.

Afronto la técnica desde el recuerdo de vérsela a Gabriel cientos de veces, pero cambiando un poco el procedimiento de ensayo. La denomino “mezcla cremallera”. Los pequeños cambios me permiten hablar y mirar al público. Un esfuerzo y un gozo que ha merecido la pena para la autenticidad de la Antología. Muchos magos se admiran cuando la hago, pero yo jamás alardeo al hacerlo, al final es simplemente una mezcla, y  esto es otra forma de homenajear a Gabriel: él era así, jamás alardeó de ello. El esfuerzo es sólo para la Antología, para el público y para Gabriel.
Otro de nuestros temas estrella es lo que Miguel llama “El Pit de Flick” (cambiando el nombre al milagro del gran Pit Harling). Es una forma de representar juegos que, por distintos motivos, se ponen de moda y los hace todo el mundo de la misma manera.

Me gustaría hablar sobre los motivos por los que la gente se engancha aun juego efectista. ¿Es por vaguería? ¿Por desconocimiento? ¿Qué demonios falta para que nos sentemos a crear?

Jajajajaja. Bueno, es una maravilla de juego, claro, pero hubo una época en la que este juego, junto con el Chop Cup, lo hacían la mayoría de los magos que venían a actuar a Grada Mágica. Aunque el récord finalmente fue para el que bauticé como el “Pit de Flick”.

La pena es que todo el mundo lo hace igual. Con el Chop pasaba prácticamente lo mismo. No es un problema del efecto, es un problema del planteamiento, del guión. Y claro, al público le da la sensación de que a todos los magos nos pasa lo mismo: nos encontramos siempre a un borracho que nos mezcla la baraja al revés.

Yo creo que no es un problema de creatividad, es un problema de trabajo y estudio. Basta con coger juegos antiguos que nadie hace y estudiarlos. Hay muchos magos profesionales que apenas leen magia, no investigan. Así es muy difícil hacer cosas originales.

Al final, hacer todos lo mismo, con el mismo estilo y mismas estructuras, perjudica a la Magia. Por eso tenemos que esforzarnos por expresarnos de forma personal y diferente.

Por distintos motivos, considero a Miguel mi maestro. Quizá, como comentaba antes, porque no sólo te forma como Cartomago, sino que te enseña a amar este Arte desde el ejemplo, te enseña los caminos y te hace ser mejor cada día.

¿Cómo te sientes sabiendo que eres un guía para muchos de nosotros? ¿Somos muy pesados contigo?

Jajajajaja. Me siento muy orgulloso y feliz. Pero también muy responsabilizado.

Lo de ser maestro, en el sentido guía o referente, es algo que llega sin pretenderlo. Yo tuve y tengo mis maestros y, cuando les necesité ahí, siempre me guiaron directamente o imaginando reuniones con ellos. ¡Cuántas conversaciones sigo teniendo con Ascanio y nos dejó hace más de veinte años! La única forma que tengo de devolver toda esa generosidad es haciendo lo mismo. Esto te obliga a mantener tus principios y a no defraudar a quienes de alguna manera les sirves de ayuda.

Pero, además, yo tengo una gran ventaja: me considero un aprendiz permanente. Me encanta seguir aprendiendo e investigando. Eso mantiene mi ilusión por la Magia como el primer día y refuerza mi experiencia.

En cuanto a si sois (somos) pesados o no… eso es la obligación de los que acudimos a los maestros. Eso sí, la respuesta de los maestros dependerá de muchas cosas. Ascanio siempre me atendió, compartí muchísimos días de magias con él y jamás me puso una mala cara. Pero sí vi mandar a algunos a “esparragar”. Eso sí , con muy buenas palabras.

También ser discípulo es complicado y requiere su trabajo. Quien pregunta por hacerse el interesante, sin tener el más mínimo interés real,  mejor no perder el tiempo, que es un bien escaso. Pero en general, la mayoría de los magos que preguntan tienen mucho interés en aprender.

Espero que el lector disfrute tanto leyendo a Miguel como yo lo hago. Gracias Miguel, por estar ahí, por hacer más grande la Magia y por tener la habilidad de motivarme para sacar siempre
lo mejor de mí en Magia.

Uno de mis sueños es que el público profano conozca la verdadera Magia. Que la Magia esté entre sus aficiones de ocio y cultura. Y que la Magia se estudie en las escuelas.

Como despedida dejo una frase que escribí hace tiempo:

En cada show doy lo mejor de mí, la próxima actuación es la más importante. No por mi éxito personal, sino porque está en juego el prestigio de la Magia.

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